Adéntrate en Hot Wheels City y haz una parada en la estación de servicio, donde un “simple repostaje” puede transformarse en un segundo en una persecución emocionante. El coche entra en la estación, repone “combustible” y, cuando vuelve a ponerse en marcha, le espera una sorpresa inesperada: un rival escondido bajo la rampa elevadora.
Gracias a las partes interactivas, los niños inventan fácilmente sus propias historias urbanas, misiones cortas y escenarios de acción. Además, la estación está diseñada para integrarse sin problemas en pistas y sets más grandes de Hot Wheels City, ampliando así las posibilidades de juego.
Principales ventajas: