Los niños perciben las emociones de manera natural desde el nacimiento: este set Montessori les ayuda a ponerles un nombre claro y a comprenderlas mejor. Muéstrale al niño las imágenes de las cartas, describid juntos lo que veis y aprended a distinguir expresiones faciales, sentimientos y reacciones.
El juego ofrece varios niveles de dificultad: los más pequeños practican vocabulario básico; los niños mayores (3–4 años) pueden relacionar cartas de emociones, reacciones y partes del cuerpo, desarrollando así el pensamiento lógico, la expresión y la capacidad de narrar. En el reverso de las cartas hay además imágenes de gestos, con las que se pueden componer caras divertidas y reforzar las palabras aprendidas.
Principales ventajas: