Dentro de los cubos se esconden un pito, un sonajero y una lámina crujiente, que motivan a agarrar y recompensan los primeros intentos de juego activo. Las distintas superficies invitan a apretar y explorar.
El pequeño espejo aporta diversión visual y favorece la autoconciencia y la concentración. Va sujeto con velcro, por lo que puede retirarse fácilmente antes del lavado.
Los niños pueden apilar sus primeras torrecitas y disfrutar tirándolas. Gracias al relleno blando, los cubos son delicados con los muebles y también adecuados para lanzar con seguridad por la habitación.
Este juguete de desarrollo fomenta la curiosidad natural del niño y aporta la diversión de “aprender jugando”. Cada cubo es diferente: los variados materiales, aplicaciones y detalles bordados estimulan el tacto, la vista y el oído. El bebé puede apretar los cubos, agarrarlos, apilarlos y disfrutará dándoles la vuelta.
Gracias al acolchado suave, los cubos son seguros para jugar en casa y a la vez prácticos de mantener: tras retirar el espejo, se pueden lavar en la lavadora. La marca sigikid los diseña en Alemania con énfasis en la calidad y la seguridad para los más pequeños.
Principales ventajas: