En este juego ágil, los jugadores van robando cartas y moviendo sus cochecitos por la pista según el color y el número de casillas. Cada turno es una pequeña decisión: ¿arriesgarse a avanzar rápido o mejor planificar los siguientes pasos?
El juego fomenta una competitividad sana y, a la vez, desarrolla habilidades importantes útiles en casa y en la escuela:
Gana quien primero lleve todos sus cochecitos a la meta y se convierta en el campeón del circuito de carreras.