Los ojos expresivos y la carita juguetona convierten este yo-yo en un juguete inconfundible, que engancha a los niños al instante y los motiva a probar nuevos trucos.
El yo-yo ayuda a desarrollar la coordinación mano–ojo, la motricidad fina y la concentración. Perfecto para sesiones cortas diarias y para mejorar las habilidades de forma gradual.
El acabado barnizado y la cuidadosa elaboración aportan resistencia y una sensación agradable al usarlo. El yo-yo está fabricado en Francia, en la región del Jura, en los talleres de Vilac.
El yo-yo con el motivo de la ranita Babeth, de la pandilla Boizoos, combina el encanto atemporal del juguete tradicional de madera con un diseño humorístico y poético. Ambas caras están decoradas con serigrafía a color y unos ojos expresivos, gracias a los cuales el yo-yo tiene una expresión original y un estilo inconfundible.
Gracias a su fabricación de calidad, el yo-yo es ligero, resistente y fácil de manejar. Con el juego regular, los niños ejercitan de forma natural la motricidad fina y la concentración, mientras que los adultos apreciarán el agradable regreso a un juguete clásico con un enfoque moderno.
Ventajas principales: