Las ranitas fomentan la interacción con el agua: los niños pueden llenarlas, apretarlas y observar los efectos. Gracias a ello, el baño se convierte en una actividad divertida y, al mismo tiempo, en un entrenamiento de la motricidad fina.
Una de las ranitas está diseñada para un masaje agradable y estimulación sensorial. Sus suaves relieves favorecen la percepción del tacto y hacen el baño más placentero incluso para los niños más sensibles.
Este divertido trío de ranitas está diseñado para niños a partir de 9 meses y los invita a descubrir el agua mediante el tacto, el apretar y la experimentación de causa y efecto. Cada ranita ofrece una forma distinta de jugar, para que el baño se convierta en una aventura llena de risas y nuevas sensaciones.
3 ranitas = 3 actividades:
La manipulación de los juguetes entrena de forma natural el agarre y la coordinación. Los padres apreciarán el mantenimiento práctico: después de usar, basta con enjuagar las ranitas y dejarlas secar.