Dos catapultas (roja y azul) permiten un duelo justo. Dispara las fichas e intenta ser el primero en acertar en el inodoro: ideal para hermanos y también para padres con niños.
La mecánica sencilla de apuntar y lanzar favorece la coordinación mano–ojo, la motricidad fina y la concentración. Cada intento es rápido, así que la partida es muy dinámica.
El mini inodoro tiene un diseño compacto y va perfecto para la mesa en la habitación infantil y también para la maleta de excursión. La diversión se empaqueta fácilmente para llevarla contigo.
Este alocado juego de mesa convierte una tarde cualquiera en una competición llena de risas. Cada jugador tiene su propia catapulta y el objetivo es sencillo pero adictivo: acertar lo más precisamente posible con la ficha en la taza. Ideal para jugar en familia, entre hermanos o con amigos.
El juego está fabricado en plástico resistente y está diseñado para usarse una y otra vez. Gracias a su tamaño reducido, cabe fácilmente en una mochila y entretiene a los niños tanto en casa como de vacaciones.
Por qué les encanta a los niños: