El niño Charlie tiene una expresión simpática, ropa con estilo y un acabado que resalta por sus pequeños detalles. Encaja a la perfección en el mundo de las casas de muñecas suecas Lundby y permite a los niños ampliar fácilmente la familia y las historias que crean mientras juegan.
El muñeco tiene cabeza, brazos y piernas articulados y su ropa se puede quitar, lo que aporta más posibilidades para el juego de roles. Jugar con muñecos fomenta de forma natural la creatividad, la imaginación, la inteligencia emocional y las habilidades sociales.
Por qué te encantará:
Sobre la marca Lundby
La marca sueca Lundby lleva casi 80 años creando casas de muñecas muy realistas y detalladas y sus accesorios: muebles, decoración y figuritas. Los juguetes diseñados en Suecia ayudan a los niños a construir su propio mundo, en el que deciden según su imaginación y, al mismo tiempo, desarrollan la comunicación y las competencias sociales.