La muñeca está cosida a mano con 100% algodón orgánico con certificación OCS y rellena con fibra de poliéster reciclada con certificación GRS. Una elección excelente para padres que quieren un juguete sostenible y respetuoso desde el nacimiento.
La ropa adorable se puede quitar y poner, lo que favorece la motricidad fina, la autonomía y el juego creativo de roles. La muñeca es ideal para abrazar y para las aventuras diarias.
Un rasgo típico de Rubens Barn son los ojos bordados, que no miran directamente hacia delante: así la muñeca se ve más suave y menos intimidante. Ayuda a los niños a explorar las emociones de forma segura y a construir un vínculo con su “primer amigo”.
EcoBuds Poppy es una muñeca de trapo que rápidamente se convertirá en una compañera de confianza para abrazar, jugar y tranquilizarse. Su cuerpecito suave se sostiene con comodidad y los materiales respetuosos la convierten en una gran elección para padres que buscan una muñeca de tela ecológica con énfasis en la calidad y la seguridad.
Las muñecas Rubens Barn son conocidas por su carácter y sus detalles bien pensados. Los característicos ojos bordados no miran directamente al frente, por lo que resultan menos “severos” y más amistosos para el bebé. La ropa es extraíble, lo que apoya la autonomía y la motricidad fina al vestir y cambiarla.
Principales ventajas: