Cuatro patas firmes y un diseño ergonómico garantizan un asiento estable. El niño se sujeta de las orejitas y disfruta de un salto seguro, que de forma natural fomenta el movimiento y la coordinación.
El saltarín está fabricado con un material no tóxico y resistente, que además es práctico de mantener. Tras jugar fuera, simplemente límpialo con un paño húmedo y quedará limpio de nuevo.
El set incluye una bomba, con la que inflarás la vaquita de forma fácil y rápida. Además, el juguete es ligero y portátil, así que puedes llevarlo a cualquier parte.
El saltarín con forma de vaquita es un gran compañero para el movimiento diario. El niño se sienta cómodamente, agarra el animal por las orejitas y puede empezar a saltar; así entrena de manera natural el equilibrio y mejora la coordinación motora. El juguete es ligero, fácil de transportar y se adapta tanto a la habitación infantil como al jardín.
Saltar tiene un efecto positivo en el desarrollo psicomotor: ayuda a fortalecer los músculos de las piernas, la espalda y los brazos, y también puede ser útil en ejercicios correctivos o terapias (por ejemplo, en niños hiperactivos). El material es libre de sustancias nocivas, resistente y está diseñado para proporcionar un asiento estable y seguro.
Principales ventajas: