El aplicador de espuma integrado garantiza una extensión uniforme sin marcas ni goteos: solo abre y aplica.
Tras el secado se forma una capa transparente y resistente que mantiene las piezas unidas y protege el puzle terminado del polvo.
Una botella suele bastar para varios proyectos de puzles, según el tamaño y la absorción de la superficie.
El conservador permanente de Ravensburger es la solución ideal para convertir un puzle terminado en un cuadro listo para exhibir. El adhesivo líquido se aplica de forma uniforme con la esponja incluida, seca rápidamente y, una vez seco, crea una película firme, transparente y resistente que protege del polvo y evita que las piezas se suelten.
Una botella de 200 ml suele ser suficiente para varios puzles (dependiendo del tamaño y de la absorción de la superficie). El conservador es apto para la mayoría de los puzles de papel habituales y es una excelente opción para cualquier amante de los puzles que quiera enmarcar y exponer sus creaciones con seguridad.