El set de vasitos infantiles para el baño fomenta la curiosidad natural: basta con recoger agua, verterla y observar qué ocurre. Durante el juego, el niño entrena el agarre, la precisión y la coordinación de movimientos, y al mismo tiempo aprende la lógica básica: lleno → vacío → el agua fluye de otra manera.
Los vasitos normalmente se pueden apilar o encajar uno dentro de otro, por lo que no ocupan espacio en el baño. Son adecuados no solo para la bañera, sino también para la ducha, el lavabo o el jardín para jugar con agua.
Principales ventajas: