La olla está completamente recubierta de esmalte liso: blanco por dentro y crema por fuera. La superficie es resistente a la corrosión, a los productos de limpieza habituales y al desgaste, y se mantiene fácilmente sin necesidad de pulido.
Puede usar la olla esmaltada en gas, vitrocerámica, placa eléctrica y también en placa de inducción. Es perfecta como equipamiento básico de cocina para el uso diario.
La forma cilíndrica tradicional con borde reforzado facilita el manejo. Las asas laterales de acero bien perfiladas, recubiertas de esmalte, permiten un transporte seguro incluso con la olla llena.
Esta olla clásica, con forma tradicional y borde reforzado, es una opción fiable para cualquier cocina. Por fuera es de un delicado tono crema y por dentro blanca; es ideal para sopas, pasta, guarniciones y también para porciones más grandes de salsas.
El revestimiento esmaltado es liso y no poroso, lo que ayuda a limitar la adherencia de la suciedad y facilita una limpieza higiénica. Es resistente a la corrosión, a los detergentes habituales, al desgaste y a las altas temperaturas, y también soporta choques térmicos.
Principales ventajas: