El campero ligero con ruedas grandes se arrastra fácilmente con una cuerda, por lo que favorece de forma natural el movimiento, la marcha y el desarrollo de la motricidad gruesa.
Al moverse, el osito va dando saltitos y el juego se acompaña de efectos de sonido alegres que motivan al niño a seguir explorando.
El remolque ofrece un elemento giratorio día/noche y puertitas que se abren para jugar al “cucú” y entrenar tanto la motricidad fina como la curiosidad.
El campero educativo de arrastre con remolque es un juguete estupendo para pequeños exploradores a los que les encanta moverse. El motivo de camping anima al niño a la actividad y favorece de forma natural el desarrollo de la motricidad, la coordinación y la percepción sensorial desde los primeros pasos.
Al arrastrarlo, el osito del cochecito se mueve hacia arriba y hacia abajo y el juego se acompaña de sonidos divertidos que motivan a caminar. El remolque además ofrece otra sorpresa: el elemento giratorio día/noche cambia la “escena” y la ventanita y las puertitas que se abren invitan a jugar al “cucú” y a descubrir los animalitos.
Principales ventajas: