El juguete ofrece un modo más tranquilo sentado (colocar y golpear las pelotas) y un modo activo, en el que al presionar la cola el cocodrilo suelta las pelotas y el niño puede seguirlas.
El niño coloca las pelotas en los orificios del lomo y las golpea con el martillo. Así desarrolla la coordinación mano-ojo, el agarre y la precisión de los movimientos.
Tras activarlo, el cocodrilo abre la boca y suelta las pelotas, que ruedan por el suelo. Una gran motivación para moverse y explorar el espacio.
El juguete de martilleo activo con forma de cocodrilo se ha diseñado para crecer junto con el niño. En el juego más tranquilo sentado, el pequeño explorador puede colocar las pelotas en los orificios del lomo y, con el martillo, golpearlas hacia dentro: así entrena la precisión, el agarre y la coordinación.
Cuando el niño está listo para más movimiento, basta con presionar la cola: el cocodrilo abre la boca y suelta las pelotas, que ruedan por el suelo y motivan a gatear y seguirlas.
Principales ventajas: