Este coche de carreras metálico es un gran juguete para niños a los que les gusta la velocidad, las carreras y el juego de acción. El mecanismo de retrofricción no requiere pilas: basta con tirar del cochecito hacia atrás, soltarlo y ver cómo se lanza hacia delante.
La construcción metálica más sólida garantiza una mayor durabilidad y una sensación agradable al jugar. El cochecito está disponible en 16 variantes diferentes, por lo que cada niño puede conseguir un modelo de carreras distinto. La variante se entrega según la disponibilidad actual.
Principales ventajas: