El gran huevo de dragón esconde uno de cuatro dragones diferentes. Los niños nunca saben de antemano qué dragón les saldrá, lo que convierte el juguete en una emocionante sorpresa en el huevecito y una gran diversión para casa.
Para que eclosione, basta con colocar el huevo en un recipiente con agua. El dragón empezará a crecer gradualmente hasta que la cáscara se agriete. Si lo dejas más tiempo en el agua, podrás observar qué tamaño máximo alcanza. Este juguete infantil con efecto de eclosión fomenta la curiosidad, la paciencia y la alegría de descubrir.