Mi primer maletín de médico ayuda a los niños a conocer de forma lúdica el mundo de los médicos, desarrollar la empatía y perder el miedo a visitar la consulta. Gracias al práctico maletín, los pequeños doctores tienen su equipamiento siempre a mano y pueden atender a muñecas, peluches y también a los miembros de la familia.
El estetoscopio y el otoscopio con luz y sonido aportan a jugar a ser médico una experiencia realista. En la funda del maletín, los niños pueden escribir su nombre, de modo que todos sepan enseguida a quién pertenece el set médico.