Este juego motriz de equilibrio de madera ofrece a los niños un reto sencillo, pero a la vez inteligente. Las piedras de madera individuales tienen superficies con un forma especial, que solo son estables en determinadas posiciones. Así, los niños deben probar, pensar y buscar las combinaciones correctas para crear la torre más alta posible.
El juego favorece el desarrollo natural de las habilidades infantiles y es ideal tanto para jugar de forma independiente como para divertirse en compañía con padres o hermanos. Gracias a su acabado de madera, resulta agradable al tacto y es un bonito juguete educativo para el juego diario.