
Una fiel imitación de una desbrozadora real con el diseño característico de BOSCH motiva a los niños a jugar a ser pequeños jardineros.
Es una fiel réplica de una herramienta real que invita al juego activo al aire libre. Gracias a la licencia BOSCH, parece una máquina de verdad. El sonido se genera de forma totalmente mecánica, por lo que no se necesitan pilas.
La construcción ligera y el agarre cómodo facilitan el manejo incluso a los niños más pequeños. Jugar con la desbrozadora desarrolla la motricidad fina, la imaginación y la relación con el trabajo en el jardín, de forma segura y divertida.