Descubre la diversión de acción con un coche de doble cara que, gracias a la tracción por fricción (de cuerda), se pone en marcha hacia delante y realiza volteretas y sigue conduciendo incluso tras volcar. Un juguete ideal para niños a los que les encanta la velocidad y las acrobacias.
Cada pieza llega en una de las atractivas variantes de color, que se eligen al azar. Su construcción robusta está preparada para golpes y maniobras salvajes, por lo que el coche no se rinde fácilmente y continúa conduciendo incluso después de volcar.