El mosaico de diamantes es una forma sencilla y divertida de crear su propia obra de arte brillante. Basta con retirar la lámina protectora, ir colocando poco a poco los “diamantes” de colores en las zonas marcadas y, al terminar, presionar ligeramente para que las piedritas queden bien adheridas. La imagen terminada se puede enmarcar y exhibir.
Para quién es adecuado: para niños desde 5 años, principiantes y adultos que buscan relajación creativa. La actividad fomenta la paciencia, la concentración y la motricidad fina.