Un primer puzle que los niños realmente pueden coger con la mano. Gracias a las piezas “chunky” más gruesas y de forma cómoda, vehículos como coche, avión o barco se levantan fácilmente y se colocan en los recortes correctos de una sólida base de madera. Las ilustraciones son claras y atractivas, por lo que motivan de manera natural a jugar y descubrir una y otra vez.
Jugar con este rompecabezas desarrolla la coordinación mano-ojo, la motricidad fina, la percepción de las formas y el pensamiento lógico. Al mismo tiempo, ayuda a ampliar el vocabulario infantil: nombrar los vehículos, sus sonidos y sus funciones convierte el encaje en un aprendizaje divertido.