Descubre la emoción de las carreras con un cochecito deportivo metálico que, tras echarlo hacia atrás y soltarlo, sale disparado hacia adelante gracias al mecanismo pull-back. Gracias a la carrocería metálica resistente y a los efectos de sonido, el juego es aún más divertido y realista.
Ideal para pequeños pilotos a partir de 3 años: manejo sencillo, diseño resistente y colores atractivos. El coche se entrega en un color elegido aleatoriamente, por lo que cada apertura es una pequeña sorpresa.