Este barquito de plástico, resistente y ligero, ofrece a los niños mucha diversión tanto durante el baño como jugando en seco. Gracias a la propulsión por fricción, basta con empujarlo y se pone en marcha solo, sin necesidad de pilas ni recarga. Los modelos varían en su apariencia: puedes encontrar un submarino, un clásico barco de vapor o una ágil lancha a motor, y cada variante se entrega en distintos colores alegres.
Para pequeños capitanes a partir de 2 años, el barquito es ideal para desarrollar la motricidad fina, la imaginación y las habilidades de juego. Gracias a su tamaño compacto, los niños pueden agarrarlo fácilmente y llevarlo a cualquier parte: a la bañera, a la piscina o al arenero.