Los hidroaviones conectan de forma fascinante dos entornos: el agua y el aire. A diferencia de los aviones habituales, pueden despegar y aterrizar en ríos y lagos, lo que los convierte en máquinas ideales para misiones en terrenos de difícil acceso, vuelos de reconocimiento o operaciones de rescate. El modelo de Siku de la serie 16 acerca fielmente este mundo tanto a niños como a coleccionistas adultos.
El paquete incluye una cinta autoadhesiva de cinco metros, que se fija fácilmente a superficies lisas o a alfombras de pelo corto. En un momento creará una pista improvisada y la aventura puede comenzar. Solo hay que desenrollar la cinta, dar rienda suelta a la imaginación y emprender una expedición sobre lagos y ríos.