Estos clavos templados están diseñados para un anclaje fiable en materiales más duros. Gracias al temple, destacan por su mayor resistencia y menor tendencia a doblarse durante el clavado. El galvanizado protege la superficie frente a la corrosión, por lo que son perfectos para un uso prolongado en interiores y en exteriores protegidos.
La medida 30 × 1,5 mm es ideal para uniones finas pero resistentes, por ejemplo, al montar rodapiés y frisos de revestimiento. El práctico envase de 100 uds facilita el trabajo y la reposición de existencias en el taller.