Los clavos para tarima están diseñados para un montaje preciso y fiable de elementos de revestimiento. Gracias al delgado diámetro de 1,4 mm, minimizan el riesgo de que el material se agriete, mientras que la longitud de 25 mm garantiza una fijación segura al soporte. El práctico envase de 1 kg alcanza para una serie de proyectos tanto en interior como en exterior.
Se utilizan especialmente para:
Estos clavos ofrecen aplicación sencilla, resistencia de la unión y un aspecto limpio sin dañar innecesariamente la madera: una elección ideal tanto para aficionados al bricolaje como para profesionales.