La base robusta y el esmalte de calidad garantizan un calentamiento uniforme y un rendimiento fiable en inducción, gas, eléctrica y vitrocerámica.
La superficie lisa y no porosa se limpia fácilmente, no absorbe olores, no libera sustancias químicas y es adecuada para alérgicos y niños.
El esmalte duro, resistente a los arañazos y a la corrosión, durará generaciones con un uso adecuado. Además, la cacerola es reciclable como chatarra metálica.
La popular cacerola BSE con tapa clásica continúa la tradición de la vajilla esmaltada, que tiene su lugar en las cocinas checas desde hace décadas. En el interior encontrará el característico esmalte azul oscuro, y en el exterior una estructura en relieve para un agarre más seguro y mayor resistencia. Con un diámetro de 20 cm y una capacidad de 2 litros, es ideal para salsas, guarniciones, sopas y porciones más pequeñas de platos guisados.
La superficie esmaltada es higiénica, no absorbe sabores ni olores y no libera sustancias químicas. El esmalte, liso, duro y no poroso, es fácil de mantener, limita la proliferación de bacterias y es seguro para niños y alérgicos. Gracias a su excelente distribución del calor, cocina de forma eficiente en inducción, gas, eléctrica y vitrocerámica, y después de cocinar puede introducirse sin preocupaciones en el lavavajillas.