La brocha de pintura cuadrada C2 es una opción ideal para todos los trabajos de pintura habituales en revoques y mampostería. Gracias a sus dimensiones de 16 × 6,5 × 8,5 cm, cubre superficies más grandes de forma rápida y uniforme, mientras que las cerdas chinas puras garantizan una buena carga y liberación de la pintura para un acabado fluido sin marcas.
El mango ergonómico de plástico con rosca permite un agarre firme y la posibilidad de enroscarlo a una barra extensible, lo que facilita el trabajo en techos y lugares de difícil acceso. La brocha es apta para pinturas acrílicas, de dispersión y otros recubrimientos interiores habituales; no está destinada a pinturas a la cal.