El trenecito tiene colores vivos y una carita sonriente, lo que lo hace popular entre los niños y fomenta su creatividad.
Gracias a su sencillo sistema apilable, el trenecito se puede guardar y transportar con facilidad, algo que los padres apreciarán a la hora de ordenar.
El juguete contribuye al desarrollo de la motricidad fina y la coordinación mano-ojo mediante el juego con los vagones de colores.
El trenecito de plástico colorido ofrece horas de diversión para niños a partir de 18 meses. Su diseño alegre y amistoso estimula la imaginación infantil y ayuda a desarrollar la motricidad fina. Los vagones se pueden acoplar y desacoplar fácilmente.