Cuatro figuritas pintadas con cariño en forma de pingüinos forman una familia de matrioshkas. Los pingüinos más pequeños se van guardando unos dentro de otros según su tamaño, lo que mejora la coordinación mano-ojo y la motricidad fina en los niños. Estas muñecas se abren con facilidad y cada una desprende su propio encanto único; no solo son bonitas a la vista, sino también una excelente herramienta educativa para la habitación infantil.
Características principales: