Seis discos llamativos con caras de emociones ayudan a los niños a reconocer y nombrar sentimientos: una base para el desarrollo de la empatía y las habilidades sociales.
Los discos, fáciles de agarrar, los niños los apilan en una torre, los pasan de una mano a otra y los aprietan: así entrenan el agarre, la coordinación mano-ojo y la precisión de los movimientos.
El material suave, sin sustancias nocivas, y la construcción sin orificios evitan la retención de agua y el moho. Ideal para el juego sensorial tanto en seco como en la bañera.
El puzzle sensorial de emociones ofrece una forma divertida de familiarizar a los niños a partir de los 6 meses con sentimientos como la alegría, la tristeza, el enfado, la sorpresa, el miedo o la vergüenza. Los colores contrastados y las formas en relieve favorecen el reconocimiento de las emociones y ayudan al desarrollo de la inteligencia emocional y de las habilidades sociales.
Los discos suaves y flexibles, fabricados con material seguro y sin sustancias nocivas, se sujetan, se aprietan y se apilan estupendamente. Manipular los discos refuerza la coordinación mano-ojo, entrena el agarre y los movimientos precisos. Gracias a la construcción sin orificio, el agua no se queda en el interior, por lo que también son ideales para jugar en la bañera.