Descubra el primer compañero de mimos para su bebé: una koala crujiente que combina un diseño sencillo con una cuidada estimulación sensorial. El suave sonido del crujido atrae la atención, favorece el desarrollo de la audición, la concentración y la coordinación mano-ojo, mientras que las diferentes texturas de la tela desarrollan el tacto. Gracias a su sobrio color gris, no sobrecarga los sentidos y encaja perfectamente en un interior infantil moderno.
La construcción ligera y plana facilita el agarre incluso a los más pequeños. El terciopelo suave es agradable al tacto, las costuras resistentes garantizan una larga durabilidad y su mantenimiento es sencillo: el juguete se puede lavar a bajas temperaturas. Fabricado en Polonia con énfasis en la calidad y la seguridad, apto desde el nacimiento.