El diseño suave y antialérgico, sin partes afiladas, protege al bebé al dormir y jugar, y amortigua los golpes contra los barrotes de la cuna.
La moderna combinación de menta, gris y blanco combina muy bien con la habitación infantil y aporta un efecto acogedor y decorativo.
El protector se lava fácilmente a 30 °C, manteniendo la limpieza y la higiene sin esfuerzo.
El protector trenzado para cuna Ricokids, de 2 m de longitud y una altura de aprox. 11,5 cm, crea una barrera suave y protectora alrededor del bebé. El material agradable es suave al tacto, antialérgico y sin partes afiladas, por lo que es apto desde el nacimiento. La moderna combinación de menta, gris y blanco aporta al interior un toque delicado de estilo escandinavo.
El fácil mantenimiento permite el lavado a 30 °C, por lo que el protector se mantiene siempre fresco y limpio. Además de proteger en la cuna, también puede utilizarse como cojín trenzado decorativo o como apoyo al sentarse para los más pequeños.