Este caballo negro de palo aporta a los niños mucho movimiento, fantasía y diversión. Los efectos de sonido integrados imitan fielmente el relincho y el trote, mientras que las ruedas permiten un desplazamiento suave sobre distintas superficies, tanto en casa como al aire libre. La vara de madera desmontable facilita el almacenamiento y el transporte.
Jugar con el caballito desarrolla la motricidad gruesa, la coordinación de movimientos y fomenta el juego de roles creativo. Los materiales de calidad y la fabricación robusta garantizan un uso seguro y duradero.