Haga feliz a un pequeño conductor con un icono entre los coches deportivos: el modelo ASTON MARTIN DB5. El acabado preciso en metal, el diseño atractivo y los elementos funcionales aportan diversión y aprendizaje. Gracias a la retrofricción, basta con tirar unas veces hacia atrás y el coche saldrá hacia adelante.
Las puertas que se abren favorecen el juego de rol realista y desarrollan la motricidad fina. El juguete es ideal para casa y para viajes: ligero, resistente y siempre listo para rodar sin necesidad de pilas.