El monster truck Sparkys es un juguete genial para pequeños pilotos que aman la velocidad, la aventura y los duelos emocionantes en la pista. Basta con tirar del coche hacia atrás y soltarlo: el mecanismo de retrofricción lo impulsa de inmediato hacia delante sin necesidad de pilas.
El modelo a escala 1:32 destaca por su aspecto detallado, colores llamativos y su resistente fabricación en plástico. Es apto para jugar tanto en interior como en exterior y, gracias a su tamaño práctico, se sujeta bien en las manos de los niños.
Principales ventajas: