Las protuberancias flexibles facilitan un agarre agradable y proporcionan una suave estimulación táctil al apretar o hacer rodar la pelota.
Las intensas transiciones de color aportan a la pelota un aspecto llamativo y la convierten en un atractivo complemento para el juego activo.
La pelota se puede lanzar, atrapar, hacer rodar y apretar. El juego favorece la coordinación mano-ojo y el desarrollo de la destreza manual.
La pelota blanda con púas es una excelente opción para jugar activamente tanto en casa como al aire libre. Se puede lanzar, hacer rodar, atrapar y apretar; mientras juegan, los niños practican de forma natural la coordinación mano-ojo, la agilidad y la motricidad fina.
Las protuberancias flexibles crean una interesante sensación táctil y masajean suavemente las manos al agarrarlas. La pelota sensorial es adecuada para sencillos juegos de movimiento, ejercicios de destreza y para jugar solo o con amigos.