Este compacto coche todoterreno es una opción ideal para pequeños aventureros. Gracias a la propulsión por fricción no necesita pilas: el niño lo impulsa, lo suelta y puede observar una marcha suave hacia delante sobre la alfombra, el suelo e incluso por terreno ligero. Su diseño resistente y sus colores atractivos lo convierten en un gran compañero para jugar cada día.
Hay tres diseños diferentes de cabina (cuadrada, redondeada, plana) y varias combinaciones de colores, para que cada niño encuentre su estilo favorito. Jugar con el coche desarrolla la coordinación ojo–mano, potencia la imaginación y enseña los principios básicos de causa y efecto.