Despierta la imaginación infantil con un pompero que además funciona como saxofón silbador. Esta combinación divertida favorece el desarrollo de la motricidad, la coordinación mano-ojo y el sentido del ritmo, mientras los niños crean un montón de burbujas centelleantes. El plástico de calidad garantiza resistencia y un uso seguro.
Gracias a sus prácticas dimensiones 5 × 15 × 26 cm, el juguete se sostiene cómodamente incluso por los más pequeños. Sus atractivos colores – azul, amarillo y naranja – lo convierten en un regalo estupendo para niños y niñas. El embalaje de 12 unidades en expositor PDQ es ideal para packs de regalo, celebraciones o presentación en punto de venta.