Convierta la habitación infantil en una pequeña cafetería. La cafetera infantil, con una altura de 18,5 cm, permite a los niños imitar a los adultos en sus actividades cotidianas e inventar sus propias historias durante el juego.
Los efectos de luz y sonido aportan una atmósfera más realista y aumentan la diversión en cada preparación de café imaginario.