El modelo metálico del Mercedes‑Benz 300 SL de 1954 reproduce fielmente el diseño icónico con sus características puertas “gullwing”. Gracias a su detallado acabado y a sus materiales de calidad, se ve realista y a la vez es resistente. El práctico mecanismo de retrofricción garantiza diversión y un movimiento dinámico tras tirar el coche hacia atrás.
El modelo está disponible en tres colores — plateado, blanco y rojo — y, por sus dimensiones, encaja perfectamente tanto en la mano como en una vitrina. Ideal como regalo para fans de los deportivos clásicos, coleccionistas principiantes y avanzados, y niños con ganas de jugar.