Los carbones Cocoblade elaborados a partir de cáscaras de coco son una opción popular entre los amantes de la cachimba gracias a su brasa estable y su mínima producción de humo. Garantizan una expresión limpia del tabaco o de las mezclas, sin aromas no deseados ni exceso de ceniza.
Cada paquete, con un peso aproximado de 950–1000 g, incluye unas 60 unidades, lo que cubre cómodamente varias sesiones de cachimba. Los carbones son aptos para cazoletas clásicas y modernas, y pueden usarse tanto con papel de aluminio como con sistemas de gestión del calor.