Los bucles flexibles son agradables para morder, fáciles de sujetar y favorecen un agarre correcto y la estimulación táctil.
El centro giratorio motiva de forma natural a manipularlo, desarrollando la coordinación mano–ojo y la motricidad fina.
La combinación de silicona y plástico es resistente, higiénica y adecuada para bebés desde el nacimiento. Certificación en la República Checa.
Este mordedor colorido con forma de flor ofrece a los niños desde el nacimiento un alivio agradable durante la salida de los primeros dientes y, al mismo tiempo, los motiva a descubrir diferentes texturas. Los “pétalos” de silicona, suaves y flexibles, se sujetan fácilmente, favorecen un agarre correcto y el desarrollo de la motricidad fina.
El centro del juguete puede girarse, lo que entrena de forma natural la coordinación mano–ojo e invita a seguir explorando. Gracias a su estructura ligera de silicona y plástico resistente, es seguro, fácil de lavar e ideal para el uso diario.