Solo hay que empujar suavemente el tranvía y, gracias a la inercia, se moverá por sí solo. Gran diversión sin necesidad de pilas.
Las puertas que se abren mecánicamente fomentan el juego creativo y las escenas del tráfico urbano.
El diseño rojo y blanco con ventanas, puertas y pantógrafo en el techo aporta un aspecto auténtico al modelo.
Tranvía rojo y blanco realista con detallado acabado de ventanas, puertas y colector del techo, un gran complemento para la flota de vehículos infantil. Gracias a su tamaño compacto de 16 cm, cabe cómodamente en la mano de los niños y es ideal para jugar en casa o de viaje.
El motor de inercia garantiza un movimiento fluido sobre superficies lisas: basta un suave impulso y el tranvía se mueve por sí solo. Las puertas centrales abatibles aportan autenticidad al juego y estimulan la creación de historias propias del entorno urbano.