Agarrar las bolas, introducirlas y observar su recorrido entrena los deditos, la coordinación ojo-mano y la concentración. Es el primer juguete educativo ideal.
Siete niveles de colores crean una espiral continua. El largo recorrido de las bolas divierte a los niños y les enseña los principios de causa y efecto.
La combinación de colores llamativos, manejo sencillo y valor educativo convierte esta torre en un regalo estupendo para los más pequeños.
Esta torre didáctica y divertida está diseñada para las manitas de los más pequeños. Sus piezas tienen formas seguras y un tamaño adecuado para agarrarlas fácilmente e introducir las bolas. A los niños les encanta repetir la sencilla acción de soltar la bola desde arriba y observar cómo baja por las espirales de colores, lo que proporciona alegría y un relajante efecto visual.
El juego desarrolla de forma natural la motricidad fina, la coordinación de movimientos, la concentración y la imaginación espacial. Observar el movimiento de la bola refuerza la comprensión de causa → efecto y fomenta el pensamiento lógico. Además, los colores contrastantes estimulan la percepción visual y mantienen la atención del niño.
Por qué les encantará:
- 7 niveles para un largo recorrido de las bolas y más diversión
- 6 bolas incluidas para jugar sin interrupciones
- Base redonda estable para jugar con seguridad
- Montaje sencillo y plástico resistente, adecuado para el uso diario