Los niños introducen las bolitas de colores en los orificios correspondientes, practicando así el reconocimiento de colores y la coordinación ojo–mano.
Con las bolitas de madera se pueden construir pirámides y patrones sencillos que desarrollan la creatividad y la percepción espacial.
Tanto la tabla como las bolitas, lijadas con suavidad y con un acabado de color resistente, son agradables al tacto y están diseñadas para el juego diario.
Este juego sensorial educativo ofrece a los niños la posibilidad de desarrollar de forma natural habilidades como: el agarre, la precisión de los movimientos y el reconocimiento de colores. Las suaves bolitas de madera en tonos apagados se sujetan cómodamente con manos pequeñas y encajan con seguridad en los orificios preparados.
La base de madera estable, con una superficie trabajada con precisión, resiste el uso diario. El juego es ideal tanto para el descubrimiento autónomo como para actividades compartidas con los padres: fomenta la concentración, la paciencia y el pensamiento lógico.