La construcción sin agujeros evita la entrada de agua y suciedad, por lo que las pelotas son aptas para la bañera y para jugar en seco, y se mantienen limpias con facilidad.
Cada pelota ofrece una superficie distinta para estimular el tacto, masajear las palmas y entrenar el agarre: ideal para el desarrollo de la motricidad fina.
El material blando y flexible es seguro para morder y se sujeta bien incluso por los más pequeños, favoreciendo el juego autónomo.
Las pelotas sensoriales TULLO aportan a los niños una rica variedad de texturas y colores que desarrollan el tacto, la coordinación ojo–mano y la curiosidad natural. Gracias a la ausencia de orificios, no entra agua ni suciedad, por lo que son higiénicas y fáciles de mantener: ideales dentro y fuera de la bañera.
Cada pelota tiene una superficie distinta para varios tipos de estimulación: acanalada, con puntitos, finamente estriada o “con pinchos” para masajear las palmas. Su diseño blando y comprimible es delicado con las encías y favorece un mordisqueo seguro.