Este juguete sensorial colgante con forma de simpático erizo combina diversión y desarrollo. El espejo grande favorece el autodescubrimiento y la estimulación visual, mientras que los patrones contrastados y los materiales suaves invitan a tocar y explorar. Gracias a su diseño plegable, se puede colocar fácilmente delante del bebé durante el juego boca abajo o sujetarlo al cochecito.
Ideal para los primeros meses de vida: desarrolla la motricidad fina, la vista y el tacto, y al mismo tiempo ofrece una diversión segura y tranquilizadora durante los desplazamientos. De la fiable marca Fisher‑Price, que desde hace tiempo es sinónimo de calidad en juguetes infantiles.